Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 23 enero 2017

De las mujeres ausentes

La poesía que hoy leen los momposinos

portada-de-las-mujeres-ausentesSu autor, Dagoberto Rodríguez Alemán, es poeta y periodista. Nació en Barrancabermeja, Santander (1962), pero es tan momposino y costeño como el que más porque ama y siente la tierra que lo acogió. Estudió su primaria en el Colegio Alonso de Heredia y secundaria en el Colegio Nacional Pinillos de Mompox. Miembro fundador del Taller Literario “La Taruya” de Mompox, cuya revista dirige.
Ha colaborado en los medios nacionales El Espectador, El Tiempo, El Heraldo y El Universal, y regionales como El Valeroso, Prensa Nueva, La Noticia, Nueva Provincia, El Puerto, La Taruya, El Zapal y El Momposino. Miembro de la Asociación de Escritores del Caribe Colombiano, Fundación Cultural Candelario Obeso y de la Promotora Cívica y Cultural de Bolívar-Prosur. Libros publicados: Liturgia de las palabras (poesía 1999), Alegres auroras con aromas, (poesía 2004). La muerte de Aluminio y otros relatos (inédito). Poemas suyos han sido incluidos en Rostro del mar, 60 poetas del Caribe Colombiano (Antología, 2015) y Puentes de agua (Antología 2016).
En su blog: arcadiamomposina.blogspot.com publica comentarios literarios. Ha participado en varios encuentros del Parlamento de Escritores del Caribe Colombiano, Feria Internacional del Libro en Bogotá y Festival de poesía de Medellín.

 

Presentación en la Casa de la Cultura

 

presentacion-libro-de-dago-mompox-4

Dagoberto Rodríguez Alemán, autor del libro “De las mujeres ausentes”, que por estos días leen los momposinos.

presentacion-libro-de-dago-mompox-5

Daniela, hija del autor, fue la presentadora del evento.

presentacion-libro-de-dago-mompox-1

Aspecto del auditorio principal de la Casa de la Cultura de Mompox, durante la presentación del libro.

presentacion-libro-de-dago-mompox-3

La mesa principal que presidió el evento.

presentacion-libro-de-dago-mompox

Los asistentes escuchan el Himno de Mompox al inicio.

 

El libro me esconde

Estoy en los intaglios y los signos

al viajar a tierras ignotas

la compañía es un libro imperceptible

y el mejor vehículo es una página de nieve

de brillante poesía como una lámpara.

 

El más ignorante puede realizar este viaje indecible

sin pagar pasaje ni peaje al viento

en el camino del saber abandonado.

 

El libro es milagro que convoca

bajo la luz encendida de la sabiduría.

 

Qué maravillosa es la lectura oblicua

que emociona el alma y el follaje

el libro me esconde en su luz

y me purifica como una hoguera.

 

 

Intromisión

Por la calle de la Sierpe

el río de lava iba siempre al asfalto.

 

El extraño cauce

que siempre invade la historia.

______

Tomados del libro De las mujeres ausentes, Dagoberto Rodríguez Alemán, Edit FUNDACIÓN ARTE & CIENCIA.
Anuncios

Read Full Post »

primera-sesion

Read Full Post »

el-viaje-como-narracion

Read Full Post »

FUNDACIÓN ARTE & CIENCIA

Pablo

Hermes Rafael Pineda Santis

La paloma llegó. Pablo apoyó el codo izquierdo sobre el alféizar e hizo tanto esfuerzo para levantar su cuerpo que su cara enrojeció. Con un segundo impulso colocó el codo derecho y forzando los músculos de los brazos asomó la cabeza para escuchar el murmullo de las aguas sobre un cauce de rocas y leves inclinaciones. El río se mimetizaba en la oscuridad. Con desilusión y buscando aliviar sus brazos, se descolgó al piso, descansó y colocando un codo adelante del otro para arrastrarse, fue en busca de Nana su abuela, quien en el cuarto de atrás, había encendido la lámpara para seguir la costura de vestidos de matrimonio por encargo. Pablo recorrió los metros que los separaban hasta encontrarla. Ella le habló.

– ¿Cómo etá mi bebé hemoso? Ya lo voy a bañar, ponerle la pijamita, le doy la comidita y lo llevo a…

Ver la entrada original 736 palabras más

Read Full Post »

FUNDACIÓN ARTE & CIENCIA

Bailarinas de la noche

Luz Helena García Martínez

A hurtadillas de sus abuelos buscaba, al atardecer, el camino que sabía de memoria. Mientras la luz de la luna se zambullía en el río, ella se embelesaba con las piruetas de unos puntitos que titilaban en la noche. Los perseguía, se contagiaba con sus vuelos, e intentaba acariciarlos. Cuando llegaba a casa la dicha que traía consigo se metía en sus sueños en forma de luceros y cometas de largas colas que huidizos pasaban por el firmamento.
Martina iba a la escuela con el anhelo de volver al río en la noche y reencontrarse con esas chispas. No quería contarle a nadie su descubrimiento. Estaba segura de que las piedras donde se sentaba a contemplarlas y el cuaderno de tareas donde las dibujaba guardaban su secreto.
Una noche se le ocurrió lo fantástico que sería atrapar algunas lucecitas para mirarlas en…

Ver la entrada original 798 palabras más

Read Full Post »