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Un adiós para Emily

b3Un adiós para Emily

Ángel Galeano Higua

La historia sin adornos es brutal. Escribo estas líneas con el corazón atribulado… Íbamos por la autopista con el cupo lleno y sonaba por lo bajo una canción de Fito, pero aquel no era un paseo sino un viaje triste. Ellas iban de blanco y yo de negro porque no supe a tiempo la indicación. Eran las diez de la mañana y una parte de mí iba baleada en el pecho desde la noche anterior. Aunque en el pasacintas del carro el argentino intentaba animarnos, Bárbara y sus compañeras llevaban también el alma baleada como yo. Pasamos por la glorieta de Bello, justo donde a Emily le fue arrancada su sonrisa la noche anterior en el sector de las comidas, por una pandilla de despiadados fleteros que imponen su ley de asesinos sin que las autoridades hagan nada por impedirlo.
Varios automóviles y un bus detrás de la carroza fúnebre. El silencio lo cubría todo y sobre nosotros el cielo incendiado de sol se veía cruzado por las líneas eléctricas de alta tensión que penden de las gigantescas torres metálicas. El silencio fúnebre fue socavado por el sordo rumor de la ciudad, al que ni siquiera la enorme cruz de cemento pudo contener. Los empleados de la funeraria pusieron el pequeño ataúd blanco sobre una base portátil al borde la sepultura. Aquel silencio primigenio batalló hasta aplacar el rugido de la autopista que resollaba como una bestia de humo. En la rama de un árbol cercano un solitario bichofué intentó su afligido trino.
La despedida de los padres de Emily desgarró el día. A ellos, tan jóvenes todavía, muchachos llenos de ilusiones, la vida se les iba. El llanto abierto, como es de todos los indefensos, y la incrédula palidez de sus rostros mostraban la honda desolación. ¡Hija mía! Dos palabras inmensas y poderosas recorrieron la montaña, treparon hasta el cielo sin nubes y nos sacudieron el alma. Era tan grande la tristeza, la perplejidad y el dolor que no hubo espacio para ritual alguno, ninguna letanía, ni una palabra distinta al grito desgarrador de la madre, del padre. Los enterradores tenían todo listo, menos el adiós desesperado. Las lágrimas brotaron en todos nosotros, nuestra primitiva forma de rechazar esta muerte absurda.
Emily, aunque no alcanzaste a vivir mil días, dos años son ya toda una eternidad. El sol taladraba esta parte del mundo. Alrededor de aquella escena imborrable, y unos pasos más allá, bajo la sombra de los árboles, muchas mujeres vestidas de blanco, hombres, niños, sentimos que somos Emily. Los brazos alargados de la madre que no quiere la partida, el abrazo de ella y de su esposo que no quieren despegarse del ataúd… Tampoco nosotros, Emily, pequeña niña que nunca se irá de nuestra memoria.
Bajan el ataúd con cuidado, como arrullándolo, muchas manos se levantan y una lluvia de margaritas blancas y agapantos morados cae sobre el pequeño féretro. Estamos pasmados. Nos preguntamos tantas cosas, pero en todo caso nos resistimos a este destino maldito. No aceptamos que una gavilla de cobardes, hombres armados, desalmados y rabiosos venga a robarnos y a disparar sin contemplación sobre seres indefensos, niños como Emily que apenas alcanzó a echar un vistazo al planeta.
La historia sin adornos es brutal. Regresamos por la autopista pero Fito ha enmudecido. Ahora es un coro de niños el que nos acompaña en el retorno a una ciudad que se debate contra la impunidad y la negligencia de las autoridades. En silencio clamamos por una justicia, algo que frene este deterioro de la sociedad, esta Colombia enferma que cada día se precipita más hacia el abismo de la perversidad. Una sociedad que mata o deja matar a sus niños, es una sociedad enferma que se desahucia a sí misma.
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Medellín, Nov. 30 de 2016

Espejos, Sueños y Delirios

Nuevo libro de Diego Velásquez González

Fotografía de cubierta Bárbara Galeano Zuluaga

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Publicar lo pensado conlleva un gran riesgo y una alta responsabilidad intelectual. Requiere valentía y honestidad, a contra corriente del mundo de hoy en el que prima la frivolidad y las supercherías. Diego Velásquez González nos entrega el fruto de sus pesquisas, recogidas durante muchos años en sus cuadernos de diario, donde se acrisoló su pensamiento en diálogo constante consigo mismo. Para este pensador las fronteras estorban la fraternidad de la vida y merman la libertad de expresión.
“Quisiera que Espejos, Sueños y Delirios fuera leído de diversas formas, de acuerdo a los intereses que muevan a quien se sumerja en este libro. El propósito que me ha impulsado a ordenar y dar cierta lógica a los textos que hacen parte de este libro, es la urgencia de reaprender la esperanza en medio del aparente caos que nos rodea; hay por tanto una invitación a acercarnos a quienes nos rodean, a reconocer lo humano en nuestros sueños y delirios porque necesitamos de utopías que nos impulsen a vivir, a trascender en el horizonte de la existencia y reconocer en cada uno de nosotros, como ya lo expresó Edgar Morín, esa confluencia entre lo prosaico y poético, lo empírico e imaginario, entre nuestra capacidad creadora y el goce lúdico, entre el hombre económico y el hombre dilapidador, entre lo racional y lo delirante”, nos dice en el texto de presentación.
Para la Fundación Arte & Ciencia es un privilegio entregar esta obra que, con seguridad, animará las reflexiones en los buscadores de nuevos caminos.
Ángel Galeano Higua
Editor

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El Autor

Nacido en Pereira, Risaralda, en el corazón del eje cafetero, en 1971. Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Tecnológica de Pereira, Especialista en Pedagogía y Desarrollo Humano de la Universidad Católica de Pereira y Especialista en Lúdica educativa de la Fundación Juan de Castellanos. Ha sido maestro de las áreas de ciencias sociales, filosofía, ética y educación religiosa en colegios de la ciudad de Pereira.

Diego Velásquez González

Diego Velásquez González

En la actualidad es docente de la Institución Educativa Inem Felipe Pérez de Pereira.

Su interés por la escritura emergió del anhelo de comprender el mundo que le rodea y quizás de poder ayudar a otros a una mayor comprensión de este. Entre sus obras se puede destacar:

  • “La trasformación de la luz, una experiencia de vida con el cáncer”. Guadalupe, Santafé de Bogotá D.C., 1999.
  • Travesía: Un itinerario hacía la intimidad del hombre en tiempos de incertidumbres, 2002 (Inédito)
  • El Cuaderno 2007 – 2010, 2011 (Inédito)
  • Vivir Juntos, 2014. Ebook Kindle Amazon.com
  • Espejos, Sueños y Delirio, Pensamientos en tiempos inciertos, 2015 E-book Kindle Amazon.com

Desde 2007, gestiona un el blog en Internet, “El cuaderno” www.diegovelasquezg.blogspot.com

En sus escritos y reflexiones se ha esforzado por abordar tres lineas de interes: La espiritualidad y la trascendencia humana, el hombre, la sociedad y el mundo y finalmente el sentido de la vida en comunidad

La siguiente respuesta al mensaje de Rafael Díez merece también su espacio. Lo compartimos reconfortados por la reflexión que se ha suscitado e invitamos a nuestros lectores a participar en esta conversación pública. El título es nuestro.

 

No culpar a las víctimas de su calvario

Silvia Casabianca Z.

¡Yo sé que después de los resultados electorales, la frustración es grande y la tentación de generalizar mayor! Pero no puedo compartir la experiencia que describe Rafael completamente. Nunca pensé sentarme a escribir en defensa del pueblo americano, y es difícil evitar la generalización sin caer en el famoso “profiling” que tanto odiamos quienes hemos sido juzgados por la apariencia, los títulos, el color de la piel o el acento, rasgos que bien sabemos no nos hacen ni mejores ni peores.
Resultado de imagen para calles de new yorkNo somos superiores a ellos. No son superiores a nosotros. No, no son librepensadores, es cierto, excepto en estratos académicos, igual que el colombiano raso, el campesino, el obrero tampoco se dan el lujo de serlo.
Aquí la mayoría de la gente es precavida al hablar y duda antes de juzgar a otro. Son menos paranoicos, me parece, que el común de los colombianos. Trump se refiere a esto, que no hay que ser “políticamente correctos”, dice, y apela a la ira y el descontento que el pueblo carga. Ira y descontento válidos.
Si, la desigualdad e injusticia social es rampante. Si, es un pueblo codicioso y arrogante porque les han vendido la idea de que la felicidad radica en el tener y que son el país más grande del mundo; el que vela por la democracia más allá de las fronteras; el que deshace entuertos; el que apoya a un país hermano agobiado por una calamidad.
La situación con los inmigrantes indocumentados es compleja. Migran porque sus países se han empobrecido con problemas que se les pueden achacar a los “americanos”. Aquí la gente resiente que los hispanos lleguen ilegalmente a trabajar por menor salario y en cualquiera condición de trabajo. Riñe con su concepto de dignidad; enfurece. También se resiente que este país apoye a otros pero ningún país envía apoyo a los USA cuando pasan huracanes, maremotos o temblores.
Hay cualidades de la gente aquí que merece la pena admirar y seguir y defectos y vacíos que son deplorables. Su disciplina, que si bien en algunos casos es motivada por el miedo a la autoridad… porque es un país represivo, en muchos otros casos tiene que ver con el sentido práctico americano del que hablaba un líder soviético que ya no es lícito mencionar en público. Los colombianos parecemos más complicados, más complejos, pero tampoco es necesariamente mejor ni peor. Su disciplina le permite a este país lograr cosas que otros le envidian.
Entre los valores del pueblo norteamericano que podríamos emular están la responsabilidad y la generosidad. Este país es en su mayor parte mucho más seguro y limpio.
La pregunta que me hago insistentemente es por qué ganó Trump a pesar de las predicciones y encuestas. Por qué un hombre, que describes bien, puede salirse con la suya? Es solo ignorancia? Tiene que existir una razón poderosa para que las palabras de Trump cayeran en terreno fértil. Los Estados Unidos no son el país más poderoso del mundo ya y la gente quiere recuperar la “grandeza” que recuerda de las mejores épocas del imperio porque fueron tiempos prósperos.
Cierto que sus estadísticas de salud y educación dejan mucho que desear para un país desarrollado y ni hablar de su sistema de salud (estructura que Colombia copió mucho antes de que se fuera al traste).
La prensa no es libre, no y esa es una buena medida de cómo los grandes dueños se las han ingeniado para mantener al pueblo en la ignorancia y la ignominia. La palabra está por lo general atada a anunciadores y dueños.
Hollywood es algo de que los gobernantes pueden enorgullecerse. Siendo un pilar del sistema, cumple su papel adoctrinador muy bien. Se ha encargado de convencer al pueblo que todo político o relacionado es corrupto hasta el tuétano. Lo distrae, al pueblo, con historias insulsas que no inspiran, que alienan. Mata la esperanza. Eso, eso, este es un país alienado que buscó en Trump alguien que los liberara. No, no existe democracia cuando la demagogia cala y se tragan enteras las mentiras.
¿Y por qué diablos los pobres ponen su ilusión redentora precisamente en un billonario que exporta empleos y maneja a las patadas sus negocios, sus empleados, sus contratistas, sus esposas y sus detractores? ¿Qué es lo que atrae a las masas en este incapaz? Que hace eco de sus desilusiones, que dice lo que ellos tienen en la garganta. Que su rabia suena a fuerza. Una vez vencido Bernie por el terror al comunismo, Trump se vuelve la solución. La gente está desmotivada, triste, ansiosa y en busca de redentor porque no se siente forjadora de su propio destino. Este pueblo es víctima de unos poderes desbordados y por eso vota por un “no político” aunque sea un patán. Y a las víctimas no hay que culparlas de su calvario.
No tengo duda que el resultado refleja una rabia profunda contra el establecimiento, contra todas las promesas ilusorias y politiqueras de progreso, paz y trabajo. Contra un congreso que no deja gobernar. Contra un sistema bipartidista “republicano” (la gente pelea el concepto de que se trata de un país democrático y con razón) que se caracteriza por la división y el obstruccionismo.
Pero tampoco dudo que estamos tocando fondo y las crisis buscan resolución. Hay un movimiento interesante de gente joven que no va a permitir más daño al planeta, más injusticia, más palabrería. Los momentos más oscuros nos tornan más alertas.

Por considerar que puede ser de interés para nuestros lectores la atmósfera que muestra este mensaje que nos llegó pocas horas antes del “trumpazo”, lo compartimos tal como lo recibimos. Sólo el título es nuestro.

 

¡Pobre mundo!

Rafael Díez

Por acá se está viviendo un clima de incertidumbre. Como bien sabés, hoy es el martes de elecciones en este país de nazis. Si gana Trump empezará una era de represión sin precedentes desde hace al menos 50 años, pues no se vive nada parecido desde que se colgaba a los negros en las calles en los años 60.

Y si gana Hillary Clinton este país no está preparado para ser gobernado por una mujer. Es increíble lo cavernario, conservador, machista, fanático religioso, retrógrado, fosilizado, que es este país de mierda.

Yo pensaba que el pensamiento de la gente del común en Colombia era anacrónico, pero el nuestro es un país liberal y librepensador al lado de este dinosaurio social.

Tienen la tecnología del siglo XXI, permanentemente hay al menos un hombre en el espacio con sus juguetes cibernéticos, las puertas se abren solas, los carros tienen piloto automático, hay un despegue de avión cada treinta segundos, construyen las represas más grandes jamás imaginadas, gozan del sistema de carreteras más complejo del planeta, poseen avanzadas comunicaciones capaces de espiar a cientos de miles de personas al mismo tiempo.

trumpPero su pensamiento… su pensamiento… ¡AY!… Pobre del mundo en manos de una cúpula de personas con las ideas sociales del siglo XIX, que desconocen a Rousseau, a Voltaire, a Hume, inclusive a Lenin y a Engels; creen que Groucho Marx era hermano de Karl Marx, confunden a Einstein con Einseistein, y están convencidos que la industria cinematográfica más grande del mundo es la de ellos: Hollywood.

Increiblemente la violencia doméstica muestra índices de país subdesarrollado, así como el embarazo adolescente. Nunca en mi vida he visto tanta gente desdentada. Cincuenta millones de personas adictas a las drogas (el 15% de la población) son el soporte perfecto para el caldo de cultivo de la violencia y la corrupción en nuestros países.

Pero ellos son los “AMERICANOS”, los dueños de un arsenal de bombas nucleares capaz de hacer explotar este planeta 1.500 veces y hoy este país decide si un lunático, ignorante, misógino, megalómano, corrupto, racista y fascista, coge las riendas y el control sobre el botón rojo que tanto tememos.

Te escribo este “memorial de agravios” en vista del futuro incierto que cobijará este planeta a partir del próximo año. Y si él no gana, sus partidarios ya anunciaron que están dispuestos a empuñar sus armas. Se calcula que existen 265 millones de armas en los hogares de este país (en promedio, un arma por cada adulto).
Lo que dijo la semana pasada ese discriminador engominado, me recuerda a un personaje colombiano que dijo algo parecido mientras montaba a caballo con un pocillo de café en la mano: “Reconoceré los resultados de las elecciones, sólo si yo gano”. Y como tiene el 50% de posibilidades de ganar, entonces está tirando los dados con la certeza de que, pierda o gane, va a ganar, pues nada tenía: ni experiencia política, ni seguidores, ni intenciones de ganar siquiera, y ahora tiene todo por ganar: prestigio, réditos políticos y por supuesto, todas las mujeres que se dejarán agarrar la cuca, porque “nosotros las estrellas podemos coger a una mujer por la cuca y ellas se dejan” o empezará a aplicar lo que dijo al principio de su campaña: “si salgo a la Quinta Avenida (de Nueva York) y disparo a cualquiera, no pasa nada”. Y ya pasó, no disparó exactamente él, pero los policías de Missouri y de Arizona lo hicieron por él… y no pasó nada.

Así que el futuro acá no es nada promisorio, nada halagador, el horizonte se ve oscuro, la atmósfera social difícil de asimilar, la vida cada vez más áspera al tacto y al gusto y el aire más pesado para respirar.

Amanecerá y veremos… dijo el ciego.

Un abrazo.
rafa.

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En memoria de Aurita López, fallecida el pasado 23 de octubre, reproducimos el siguiente texto de su conversación en un evento realizado en la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, convocado por EL PEQUEÑO PERIÓDICO, en el cual ella hace una profunda reflexión sobre la infancia.

 

Aura López:

“La infancia es desdichada”

“Toda infancia es desdichada. Alguien dirá pero ¿cómo, era tan bello cuando íbamos de paseo papá, mamá? El niño es un desdichado, aún si le corresponden adultos que le dan un trato más o menos adecuado, porque el niño está bajo el mando arbitrario de los adultos. Esto en el menos grave de los casos, hay casos de niños maltratados física y espiritualmente, con hambre, con necesidades insatisfechas, esos son los casos extremos, sin afecto, pero aún el niño que tiene cubiertas esas necesidades también es desdichado porque está manos arriba frente a los adultos, aguantando una época en que todo son negaciones, prohibiciones, imposiciones”.

aura-lopez-in-memoriamAura López nació el 4 de febrero de 1933 en un pueblo de Antioquia llamado Venecia, una tierra de clima caliente. Desde niña siempre creyó que había nacido en Yarumal, el pueblo donde transcurrió su infancia. Ese hecho le ha creado una curiosidad de ver a Venecia, de ir a ver ese paisaje. De su amor por el calor, a pesar de que se crió en un pueblo helado como Yarumal. “Los recuerdos primeros son de la casa, de la abuela donde vivimos mis seis hermanas, mi mamá y yo, el papá aparecía de vez en cuando. Y yo, la niña, se deslumbraba, se ponía feliz de que el papá apareciera y luego se esfumaba, esto lo digo en el lenguaje de la niña, la niña ignoraba por que aparecía y por que desaparecía. Y así debe quedar en el recuerdo de la infancia aunque uno más tarde sepa que era que bebía, se iba. La niña es esa”.

La tierra era fría y el río estaba abajo , una gran montaña y en el solar conocí los gallinazas, yo me emociono, me embriago viendo volar a los gallinazos, describir sus círculos de una manera increíble y la gente detesta a los gallinazos, la mayoría de la gente no concibe que esta ave es hermosa. Claro, y ¿por qué no me van a parecer hermosos? Yo me acostaba en el solar y ellos daban sus vueltas y se asentaban en la tapia y abrían esas alas y había uno que era el rey de los gallinazos, que se hacia en el mejor sitio y luego alzaban el vuelo y se iban todos hacia abajo, hacia el río , un día dije qué dicha volar como los gallinazos, pues le pedí a mi hermana que me pusiera unas hojas grandototas que había en el solar, cogimos unas cabuyas y en la parte alta del solar ,que había como un mirador hacía el río, me encaramé, alcé los brazos y me tiré , caí con la boca reventada, la blusa manchada de sangre, las cabuyas enredadas, mi hermana llorando, esos eran mis ratos en el solar, es una desdicha en ese momento, hoy nos podemos reír, contando esa historia, pero te imaginas a esa niña confusa, decepcionada, que ¿volar no era tan fácil?

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Niña en una silla. Omar Ruiz, carboncillo.

Soy muy afortunada , siempre he tenido relaciones con los niños, bien sea en el orden particular porque es un vecino, un niño que nació en el edificio donde vivo, luego con experiencias en las escuelas públicas, en lecturas en voz alta, me he relacionado mucho con los niños cerca del Museo de Antioquia donde trabajé siete años. Cuando hablo del centro de Medellín es porque yo he trabajado en el centro y vivido en el centro y el centro, si tú te detienes, lo que más se ven son niños y muchos de ellos tuvieron algo que ver con mis programas en el Museo de Antioquia, teníamos una visión clarísima de que los niños eran los primeros invitados, visitantes, dueños del Museo de Antioquia. Desde que se pasó a la nueva sede, me tocó atender a los niños de los barrios de Medellín, tenerlos en el museo, hacer programas para ellos, las visitas, las guías, el museo se volvió un mundo para ellos, entonces pude saber de ellos por sus actitudes, por lo que decían, por lo que escribían, por lo que dibujaban. Siempre por un interés mío, intimo pero lleno de amor, una cosa es el interés científico, pedagógico para escribir un tratado de pedagogía. Si no sientes que es el alma la que se te sale con el trato con los niños, aún en programas que supone que se planea para ellos, si esto no viene de adentro, del alma, sin sentimentalismos, porque una de las desdichas de la infancia es que como se idealiza la figura del niño, se le trata como una cosita muy bella, en miniatura, que ojala no crezca. Hola cómo estás, cómo te va, y se le habla en un tono que no es de una persona. El niño es una persona, al niño no se le reconoce su condición de persona, sino de niñito para poderlo dominar. Detrás de todo ese dulcete y del trato almibarado está la discriminación. Tal como con las mujeres: se nos dice que sería del mundo sin las mujeres, y nos dan palmaditas en el hombro el 8 de marzo, y ahí encimita viene la discriminación. Con el niño es igual: disminuido ese ser para poderlo dominar.

Niños flautistas - Omar Ruiz, carboncillo

Niños flautistas – Omar Ruiz, carboncillo

Siento un gran respeto por los niños, fíjate que al niño no se le contestan sus preguntas, se le prohíbe que no haga esto, que no haga aquello, si el niño se quiere poner una media de un color y otra de otro color, no puede ser, porque cómo te vas a poner dos medias distintas, que quiere un libro, pues no es el que él quiere, sino que el que la mamá dice. Cosas minúsculas aparentemente. Si se quiere sentar en el suelo, en la escuela es un crimen que un niño no se siente en su taburete, es una falta grave que no lo haga, y el niño tiene que ocupar un asiento aunque él prefiera estar en el suelo. Yo digo, ¿a quién le gusta leer acostado? todos levantan la mano, pero la escuela se horroriza de que los niños estén acostados, porque eso va contra la norma. Alguien dirá ¿entonces que hagan lo que les de la gana? Sería bueno que los niños hicieran aquello que sí les de la gana, no es nada del otro mundo, sería ideal eso… estamos hablando de los pequeños deseos de los niños que son para el adulto conductas inaceptables. Creo conocer a los niños en gran medida y creo respetarlos, los respeto y los quiero y entablo con ellos una relación digna, sin ninguna concepción al sentimentalismo, a la melosería, en la literatura para niños se advierte a veces escritores que creen que escribir para niños es llenar de dulce y de miel las palabras y de encubrir el mundo con miel. No, el mundo es duro, es difícil, el niño no debe ignorar eso, la literatura para los niños también tiene que toparse de las cosas que están aquí, en el piso en que vivimos sin recurrir a un terrorismo, el niño debe saber también la realidades por él mismo.

Derechos de los niños

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Omar Ruiz, carboncillo

Los derechos de los niños son una falacia. Están en una lista, ¿cuales derechos? Cómo podremos hablar de derechos a un niño que no ha desayunado hoy, que no va a desayunar mañana, que se desmaya en la escuela porque se va sin desayunar a la escuela, y que cuando le entregan el refrigerio guarda un pedacito de algo para llevárselo a la mamá. Los derechos de una persona comienzan en el momento en que ellas tienen cubiertas sus necesidades primarias. ¿Cuántos niños que se matriculan en la escuela, a los dos meses ya están por fuera? Lo digo porque lo he vivido. Peor aún: esto se sabe, ya no van a la escuela porque queda muy difícil sostenerlos en la escuela, porque no tienen para el uniforme. De muchas escuelas que querían ir al museo, la profesora llamaba para decir que pena no podemos ir, los niños no tienen para el pasaje al centro, cosas así. Pero esto solo son necesidades materiales, que son graves, pero ¿las necesidades de cariño, de afecto? Un niño se te abraza a ti, se te pegan del cuerpo y se acomodan ahí, como si ahí vivieran, como si ahí quisieran vivir en el abrazo que uno les da, y si ellos advierten que se abrazo no es un gesto trivial, sino que hay amor, ahí se amañan, uno entiende a veces que necesitan más.

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Esta transcripción corresponde a la charla de Aura López invitada por EL PEQUEÑO PERIÓDICO en Marzo de 2007, dentro de las actividades de la FUNDACIÓN ARTE & CIENCIA relacionadas con los Derechos de los Niños. En la Edición No. 76 de ese año fue publicada una breve entrevista en la sección Perfil de Mujer.

El Grupo Literario El Aprendiz de Brujo

Visita a Venecia

taller-en-venecia-oct-2016-019El pasado 13 de Octubre de 2016, en el Parque Educativo del Municipio de Venecia, tres aprendices de brujo compartieron un espacio literario con dos grupos de personas.
Yo estuve dos horas con 17 niños. Según lo expresaron, la convocatoria se hizo mediante carteles, emisora y voz a voz entre amigos. Mis compañeros, Álvaro Jiménez Guzmán y Freddy Sánchez Caballero compartieron con unos pocos adultos en otro salón del recinto que nos acogió.
Luego de una corta presentación de los niños y mía, les conté cada cuánto nos reuníamos, cuántas horas, qué hacíamos. Les conté que el nombre de nuestro grupo provenía de una leyenda antigua sobre un aprendiz de brujo. Una vez finalizado el relato les propuse hacer un escrito en el cual ellos crearían las palabras mágicas capaces de detener las escobas y traperas que limpiaban solas el lugar donde vivía el mago.
taller-en-venecia-oct-2016-002Mientras escribían, preguntaban la ortografía de algunas palabras, si primero se escribía el título del cuento o mejor al final, si lo podían escribir despacio o rápido si podían “meter” varios personajes, si podían escribir más de una hoja. Si lo podían hacer entre dos, puesto que uno de ellos tenía una mano partida y no podían escribir. Todo es posible. Cada escritor define su estilo, les dije.
Cuando los niños terminaron su ejercicio, cada uno lo leyó en voz alta y los demás escucharon con atención porque cada uno daría su voto por el que mereciera obtener libros de nuestro grupo literario. Luego, los niños decidieron que les parecía mejor, que la estudiante que nos acompañaba y yo fuéramos el jurado.
Antes de entregar los libros, agradecí su excelente participación. Hice mucho énfasis en la importancia de la escucha al otro. Los otros, con sus ideas propias nos muestran diferentes formas de presentar una misma propuesta. Fue así como surgieron varios títulos para el ejercicio: El aprendiz de mago, Las palabras claves, El aprendiz de brujo y sus frases mágicas, Las ninfas del lago, La limpieza embrujada, Las palabras para deshacer el hechizo de las escobas y las traperas, El aprendiz cascarrabias, El brujo no me dijo las palabras, La bruja y el aprendiz, La bruja enamorada de un príncipe, El brujo.
taller-en-venecia-oct-2016-022A continuación les presento el cuento de María Granados, una de las chicas elegidas para llevar un libro del grupo a su casa. “El brujo no me dijo las palabras”
“Yo soy María, una niña muy curiosa. Un día paseaba por el bosque y vi una pequeña casa color violeta. Decidí tocar la puerta. Me abrió un viejo y barbado brujo y me dijo: Hola, soy el brujo Ramón. ¿Quieres pasar? Le dije que sí y entré. Él me dejó ver cómo hacía sus conjuros. Yo me aprendí las palabras de inicio del conjuro, pero no las del final. Se las pregunté al brujo Ramón y él me dijo: Yo nunca comparto mis secretos. Al rato él me pidió que me quedara en su casa cuidándola y yo acepté. Se fue y me quedé intentando el conjuro de hacer crecer a un sapo y cuando lo logré me puse feliz. Pero el sapo crecía más y más y yo no sabía qué hacer. Salí de la casa y fui a buscar al brujo y le conté lo que me había sucedido y él me dijo: María, tranquila, esto le pasa a cualquiera. Arregló el desastre y me enseñó a ser buena aprendiz. Al pasar el tiempo me reveló sus secretos y ahora soy la mejor aprendiz que ha tenido el brujo Ramón. Ahora sé que las palabras eran: CHISPUS PARUS ALTUSIS.”taller-en-venecia-oct-2016-023
Voy a mencionar algunas de las palabras mágicas que los chicos ingeniaron para deshacer hechizos en sus historias: Chispus parus altusis/ Patitas cerradas/ es como retumba un rayo como todo se organiza/ los rayos no quiero tener más, haced que se vayan ya/ Lepad exip/ de la luz y la oscuridad por las manos de Dios quiero que todo vuelva a su lugar/ buchisplus/ paren ya escobas y traperas por favor/ initis pervitic hachituz mizis/ por favor y gracias.
Una de las gemelas, la que escribió poco y leyó mucho, mereció un libro. La más pequeña de pestañas larguísimas fue acreedora de otro libro por su historia de La bruja y el príncipe. Los que juntaron sus ideas y escribieron un cuento, por solidarios llevaron libros que Álvaro donó para esta actividad. Las hermanas Charlotte y Helliwen, con sus nombres y escritos encajaron perfecto en esta sesión. Ellas, la estudiante que nos acompañó y el encargado de la biblioteca también recibieron libros nuestros.
Para finalizar, pusimos nuestra mano derecha en nuestro hombro izquierdo y nuestra mano izquierda en nuestro hombro derecho y nos abrazamos por nuestra buena disposición para la realización de este espacio literario. Nos despedimos con amabilidad y luego posamos para una foto.
taller-en-venecia-oct-2016-012Álvaro y yo regresamos a Medellín ese mismo día. Nos perdimos la velada de las siete de la noche. A pesar de que me enteré luego que Lina había logrado la estadía de los aprendices de brujo, el taco que nos encontramos en el camino era tan descomunal, que ni con palabras mágicas hubiésemos podido volver a Venecia.
Días después, Sánchez Caballero nos contó que la velada se extendió hasta las diez y media de la noche. Poetas costumbristas, un grupo intérprete de música andina y un rico chocolate para los presentes engalanaron la ceremonia. Una de las asistentes al grupo de adultos recibió trofeo por sus poesías. El Grupo Literario “El Aprendiz de Brujo” también obtuvo una estatuilla por su participación en esta jornada cultural. Agradecemos la invitación de Lina Marcela Velásquez quien coordinó las actividades de esta Semana Cultural de paz, del 9 al 16 de octubre en Venecia. Va también un agradecimiento para los estudiantes y demás personas que acompañaron y guiaron nuestra estadía. Esperamos que la literatura, el arte en todas sus formas, alegren la vida de los habitantes de esa región y de otros municipios antioqueños.

Helena García Martínez.
Integrante del Grupo Literario
“El Aprendiz de Brujo”
Octubre 17 de 2016